
Todavía estoy buscando.
Ocupado buscando palabras.
Buscando palabras para expresar como me siento.
Porque lo que siento no puede ser descrito con una pluma.
Después de años de lucha, caídas, levantarme, caídas aún más duras y levantarme de nuevo… el momento está ahí finalmente. Un importante editor ha revisado una de mis historias y cree que es un absoluto “bestseller”.
Orgullo, alegría, mi corazón casi se sale de mi pecho. Late con tanta fuerza que se puede sentir en todo mi cuerpo. La energía positiva corre por mis venas. Mi cabeza palpita con fuerza y no puedo quedarme quieto por esta constante adrenalina.
Me cansé de dormir en el sofá de mamá y de otra persona. Finalmente puedo dejar mi bicicleta a un lado porque frente a mi casa hay un auto de segunda mano estacionado. Por fin tengo el aprecio que me merezco. A partir de ahora ya no es «sólo» Daniel Dilamo. A partir de ahora la gente puede llamarme «Sr. Escritor».
¿Dónde consigo una escalera? Quiero subirme al techo. ¡Quiero gritar con todo mi corazón!