
Afortunadamente, el “bloqueo del escritor” se ha ido… Anoche me sentí inspirado y finalmente algunas buenas frases con sentido terminaron en el papel. Una vez más logré poner en palabras la poderosa, y un tanto terrible, locura que se apodera de mi protagonista.
Por semanas hubo un caos en mi mente. Las ideas se tropezaron entre sí y se enredaron tanto que ya no podía ver el final del túnel. Tal era el desastre, que pensé que caería en una especie de psicosis y que nunca más podría encontrar la salida. ¿Cómo pudo suceder eso de repente? La historia era tan contundentemente clara y concreta. No era tan complicada; es casi autobiográfica. No se basa en mi propia vida, pero es tan común. Había repasado la historia en mi cabeza al menos ochocientas veces. Como un monólogo. Y aun así no podía seguir el camino que había trazado.
Una sensación muy extraña. Pero afortunadamente fui capaz de retomar las cosas de nuevo y estoy de vuelta en el camino. La tormenta se fue, el caos desapareció. Ahora estoy completamente calmado y ansioso por escribir. Esta noche: modo turbo activado!